lunes, 26 de septiembre de 2016

Urumqi (China)

A las 19:30 había quedado con Yershov y su novia en la estación de tren de aktobe, mi tren salía a las 21:45. Pero preferiamos ir con tiempo al tener que meter tanto equipaje dentro del tren, (bici + carro).
Pase el día visitando la ciudad, había un parque y poco más, y a las 19:00 me fui a la estación.
Menos mal que había wifi, aunque funcionaba fatal. A las 20:00 empecé a ponerme nervioso porque ni rastro de mis amigos, ni tampoco les llegaban mis mensajes, a las 20:45 comprendí que me iba a tocar afrontar solo la subida al tren, así que empecé a desmontar la bici en la entrada de la estación, justo donde se ponen las mafias con unos carritos que se caen a cachos a ayudar a la gente a subir el equipaje al tren.
Y digo mafias porque por primera vez en todo el viaje he sido timado.

Se acercaron a mi 2 hombres mientras desmontaba las ruedas de la bici, y me decían que me ayudaban a llevarlo todo al tren, sin darme tiempo a contestarles, ya estaban cargando mi equipaje en su carrito.

En el vagón del tren se pusieron a hablar con la revisora, es increíble porque hay dos revisores por cada vagón que hacen todo el trayecto junto con los pasajeros, y me decían que tenía que pagarla 5000 tengues de soborno si quería subir con todo ese equipaje, bueno que remedio, y otros 5000 tengues a ellos por la ayuda.

No me quedó más remedio que pasar por el aro. Y justo 15 minutos antes de que sañiera el tren aparece Yershov disculpandose de no venir antes, pero tuvo problemas en el curro, y me confirmó lo que yo ya sabía, que lo de la revisora está dentro de lo habitual, pero el servicio de los otros valía unos 600 tengues.
1€ = 375 T
Al final me costó el billete 25€, y en sobornos y estafas me tocó soltar otros 25€.

Encima me dejaron el equipaje tirado en mitad del vagón de cualquier manera, y ahí vino lo mejor, todos los pasajeros se pusieron a ayudarme a colocarlo, tenía cosas repartidas por todos los compartimentos.
En cada compartimento 4 camas, a mi me tocó viajar con 3 señoras mayores. Super majas, me trataron como a un hijo, no paraban de darme de comer, me hicieron la cama, en fin un lujo.

El viaje, pues imaginaros 41 horas metido en un tren, lo más interesante, bueno lo único interesante eran las paradas, había paradas de hasta 50 minutos de duración, había gente que se iba al pueblo a hacer compras, yo no me alejaba más de 10 metros del andén por si acaso. Y aquello era un espectáculo de comerciantes vendiendo de todo, hasta algunos subían al tren y hacían la ronda vendiendo desde baratijas, a pollos, o pescado que dejaban un olor curioso ahí dentro.

Y por fin, tras un millón de paradas, llegada a Almaty, ciudad a la que le debo una segunda visita, ya que lo bonito está a las afueras, por lo visto hay una pista de hielo espectacular y unas rutas de trekking por las montañas que rodean la ciudad que son de más de 5000 metros de altitud.

Yo lo que pude ver es lo feo, el centro, lleno de tráfico, suciedad y aire sucio.
Así que pasé un día y me fui dirección China, allí están construyendo una super autopista que comunica Khorghos con Almaty, por la que obviamente todavía no dejaban pasar a los coches, pero al ir en bici a mi me dejaron ir, y no pudo ser mejor idea, tenía una autopista para mi solo, y los operarios de la obra me paraban para hacerse fotos conmigo, o invitarme a comer o darme agua.

Se me pasaron volando los 350 km hasta la frontera.
No me lo podía creer, estaba apunto de cruzar a China, solo dos meses y una semana después de salir de mi casa en Collado Villalba.
Un sentimiento de alegría inmenso haber llegado hasta aquí, pero no es momento de descorchar el champán, aún quedan muuchos kilometros por recorrer.
La frontera facilísima, más difícil quitarse de encima a los pesados militares kazajos y sus bromas, que entrar en china, donde en 5 minutos me pusieron el sello, y dispongo de 30 días de visado...

Enseguida notas la diferencia, los edificios grandes y modernos, las carreteras bien asfaltadas, la cantidad de comercios y de gente por todas partes, aquí no es tan fácil acampar, y hay que buscar un buen sitio con tiempo suficiente antes de que anochezca.

En esta región en cada gasolinera para entrar hay un coche de policia a la entrada vigilando cada coche y pidiendo la documentación, y no solo en gasolineras, también en cada hotel, o hasta restaurante, resulta un poco exagerado y hasta roza lo ridículo.

Tras unos kilometros por una nacional, de repente carretera de peaje, las bicis no pagan, o eso creo, ya que yo pasé haciendome el despistado por el hueco entre barrera y arcén y nadie me dijo nada.

El paisaje impresionante, montañas alrededor de más de 5000 metros nevadas todo el año, tuve que subir desde los 700m hasta los 2200m de altitud. Pero la carretera era muy tendida y se hacía sin demasiado problema, aún así tardé unas 3 horas en subir el puerto.

Y luego unos 50 km de bajada, disfrutando como un enano a 30 km/h sin dar pedales durante más de una hora, una gozada.

A partir de ahí carretera llana hasta Urumqi, pasando por algunos pueblos preciosos y otros horribles, yo voy alternando el colarme en la autopista que aveces es de peaje con la nacional, que aveces está llena de arena y sobretodo de camiones.

650 km entre la frontera y Urumqi, en total más de 1000 desde almaty sin ducha, me dio tiempo a pasar uno de los pocos días malos animicamente que he tenido, hasta que hablé con la familia y todo mejoró.

Y la llegada a Urumqi, pedazo ciudad, en mi mapa parecía más pequeña, pero es enorme, aquí conviven los dos razas diferentes, los chinos Han en la zona norte y los Uigures en la sur, que son musulmanes. Impresionante visitar la mezquita y el bazar, y los innumerables puestos de comida callejeros que hay. Lo más típico son unos pinchos de cordero, riquísimos. Ayer pude probarlos cenando con un amigo, de mi amigo Dani, el cual estaba por aquí de vacaciones. A los cuales mando un saludo. Con Dani me encontraré en Hong Kong al final de la aventura, pero para eso todavía queda mucho.

Mañana a por el desierto, por cierto, por la censura china, no me va el whatsap ni el blogspot. Intentaré solucionarlo estos días.




















4 comentarios:

TzarChelo dijo...

Que bonita la cuarta foto, seguro que es la mezquita

Maniche dijo...

Que mal rollo acampar en ese puente jaja, parece sacado de una peli de miedo.
Viendo el cagadero del tren se me ha venido a la mente Luis...ya te imaginas por que! Que risas! Jaja
Me alegro de que te gustaran los pinchitos, que sepas que yo aun no los he probado y me das mucha envidia!

Un abrazo, saltamontes!

Anónimo dijo...

Nando que aventuras!!las vivimos con pasión. Ánimo que ya queda menos.sigue disfrutando.muchos besos.Vartagena

Anónimo dijo...

Nando que aventuras!!las vivimos con pasión. Ánimo que ya queda menos.sigue disfrutando.muchos besos.Vartagena