domingo, 4 de septiembre de 2016

Saratov

5 días he tardado en llegar a Saratov, 5 días por la misma carretera. Al final elegí el camino más corto, ya que google no me proporcionaba imágenes de las alternativas, así que no me la iba a jugar a hacer más kilometros sin saber cómo estarían las otras carreteras.


Y creo que decidí correctamente, se nota que están haciendo una buena remodelación en las infraestructuras del país de cara al mundial de fútbol de 2018. Y me encontré con tramos larguísimos de carreteras en obras, pero ya muy avanzadas, lo que me ha permitido rodar bastante tiempo por un asfalto recién puesto y un arcén aceptable.


Lo que antes era un carril en cada sentido sin mediana, ahora es una buena autopista con dos carriles por lado, mediana y arcén. Aunque por supuesto también había tramos infames aún sin remodelar donde te podías meter entero con la bici y carrito en un socabón. Pero fueron pocos en verdad.


La tienda se camufla perfectamente
La verdad que rodar por Rusia está siendo un gustazo, salvo un día que me diluvió, y tuve que acabar la etapa a las 14:00 y montar la tienda mojado, el resto me está haciendo buen tiempo. A veces aparece un fuerte viento lateral, que me hace ir más lento, y perder algo el control cuando me adelanta un camión.

Llegada a Saratov
Además puedo acampar donde me de la gana, esto ya no es como en Europa que no había apenas espacio entre pueblos, y te las tenías que ingeniar para buscar un buen sitio sin que nadie te viera.
Aquí puede haber tranquilamente 50km entre pueblo y pueblo, lo que también me hace ser más previsor y llevar siempre reservas de agua y comida.


Llegada a Saratov
Y nada, además de ver bajar los kilómetros, no había mucho qué ver o visitar, así que me he dedicado a rodar feliz, cantando, a mi bola... Y luego la llegada a Saratov, entrar en una gran ciudad cargado hasta arriba con bici, más carrito, arrastrando un conjunto de más de dos metros, siempre es emocionante, peligroso, y hasta divertido. Pero es que esas sensaciones en Rusia se incrementan a lo bestia. Aquí la mayoría no respetan los cedas, los stop, los semáforos, te hacen ir alerta todo el tiempo, y vas descargando adrenalina, es una sensación interesante. A la vez lo odias, como te gusta ser un anárquico más de la ciudad, pelearte con los autobuses.

Saratov
Es curioso porque, aparte de los autobuses tradicionales, hay otros que son furgonetillas, que son privados, y que  hacen rutas cerradas pero no son del ayuntamiento. Esos sí que son un peligro, son mi mayor enemigo en las ciudades, no respetan absolutamente nada y van solo a buscar clientes. Siempre acabamos cruzándonos algún insulto, pero como ellos lo hacen en ruso y yo en español, nunca nos entendemos y seguimos adelante.

Rio Volga
Ya en el centro centro, intentando buscar algún wifi abierto para encontrar algún hostel barato, ni siquiera el wifi del mcdonalds que tantas veces me ha salvado sin tener que consumir nada funcionaba aquí. 

Puente sobre el Volga
En una de esas estaba mirando los mapas y se me acerca un chaval curioso con mi bici remolque, supermajete, sin hablar nada de inglés, con gestos y el traductor del google, consigue darme wifi desde el móvil. Me comenta que trabaja ahí al lado y que está en la pausa del cigarro. Que termina de trabajar a las 7 de la tarde y que me pasa a buscar a mi hotel para enseñarme la ciudad.

Saratov
Así que genial, después de ducharme, lavar ropa, lo de siempre, en fin. A las 7 me pasa a buscar, me dice que le llame El Pablo. Pues Pablo es de origen Azerbaiano, emigró a Rusia cuando era un niño, pero conserva sus raíces musulmanas y hasta habla algo de árabe. En Ucrania me pasó lo mismo, y es que se ofenden cuando por costumbre entro en un coche y me voy a poner el cinturón, no me dejan hacerlo, y yo vale vale jeje.

Visita nocturna a la ciudad en el coche de el Pablo
Después de ver la ciudad, basicamente el impresionante rio Volga, porque la ciudad no da para mucho, pero el rio es increíble, parece más un océano, o un lago enorme que un rio. Con un puente que ahora me toca cruzar también impresionante.


Bar donde trabaja el Pablo, probando el vodka ruso
Luego cena, y a conocer a los compañeros de su trabajo, allí pude probar el vodka ruso, y licores típicos. y no me dejaban ir al hotel, que tenía que salir con ellos de fiesta, me costó pero pude hacerles comprender que hoy me toca pedalear 100 km. y que no puedo andar de farra toda la noche.

Birras en el paseo del Volga
Pues ahora en un ratillo salgo ya en busca de Kazajistán, parece mentira estar tan lejos en tan poco tiempo. Más de 5000 km marca el cuenta. En 3 o 4 días debería llegar. Vamoos..

El Pablo

Etapas:
Voronezh Anna 105 km
Anna Borisoglebsk 100 km
Borisoglebsk Balashov 115 km
Balashov Topovka 145 km
Topovka Saratov 45 km

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que alegría saber de ti y que todo vaya bien.menuda aventura Nando. Que cantidad de amigos dejaras por todo el mundo.animo ya queda menos.besazos.Cartagena

Carlos Vidales dijo...

Ánimo Fer! Ya estás casi en el ecuador de la aventura, ahora viene lo más emocionante. Dale caña! Un abrazo!

Velarde dijo...

Al tanto de tus andanzas desde Amboise,Francia, en una semanita de vacaciones.
Lo seguiré diciendo, eres el más grande Montes. Sigue disfrutando.un abrazo

Anónimo dijo...

No nos engañas tu te has ido a buscar pokemon!!!! Ajjajajajja no en serio mucho animo y fuerza para seguir con este reto!te lo estas currando....sigue pedaleando. Wake